Damon
¡Fui capaz de tomar el control!
Por un momento pude recuperar el manejo de mi cuerpo, de mis acciones y mi voz. Se sintió tan bien volver a tenerla entre mis brazos y decirle que huyese, aunque eso implique alejarse de mí.
Sin embargo, el control me duró poco, pues el Damon poseído y cruel volvió a tomar el mando y echó por tierra todos mis intentos de hacerle entender que ella no es la única atrapada aquí.
De todos modos, haber vuelto a la normalidad, aunque sea por un momento, me dice q