Zara
Dolor.
Eso es todo lo que puedo sentir.
Un dolor intenso en mi corazón que me hace llorar hasta secarme, que me obliga a encogerme en un ovillo y perder el apetito. Esto tiene que ser una pesadilla, no puede ser la realidad. Porque no hay forma humana o sobrenatural de que comprenda que el Damon que me enamoró desde el principio siempre fue una mentira.
¡Una jodida mentira!
Me abrazo a mí misma y pongo una mano en mi vientre. El bebé que crece dentro de mí es un lobo, pero también debe ser