Capítulo 254
La mansión estaba en silencio, todos, menos Oliver, se habían retirado. Exhausto, caminaba por el recibidor, sintiendo el peso del día. Todavía no se había acostumbrado a la intensa rutina de la empresa y a las exigencias que su padre imponía, incluso sin darse cuenta, de forma sutil.
Cuando estaba a punto de subir las escaleras, algo llamó su atención. La puerta principal se abrió y cerró suavemente. Frunció el ceño, curioso, y vio una figura femenina cruzar el recibidor. Era la s