Capítulo 200
—Déjala en paz. Tú no sabes lo que quieres… —dijo Matthew, nervioso.
—¡Yo la quiero a ella! —gritó Ryan al otro lado de la línea. —¡Te juro que la quiero! Fui a tirarme un polvo con otra, amigo, ni siquiera se me paró. ¡Salí corriendo! No quiero a otra, ¡es Maddy!
—No sé cómo puedo ayudarte —respondió Matthew, más calmado. —Estoy enfrentando algunos problemas…
—¿Cuáles? —insistió Ryan.
—Otro día te lo cuento.
—Entonces ayúdame… —rogó Ryan. —¡Voy a volver a casa, mañana por la mañan