Alicia:
Cuando desperté estaba desorientada por completo, no sabía dónde estaba, pero por la
ropa que traían quienes me rodeaban, podría jurar que en un hospital. Me hablaban todos
al mismo tiempo, en un principio, yo no entendía lo que me decían, trataba de hablar pero
me era imposible. Hasta que vino un hombre, algo mayor, y despejó la sala, quedando solo
conmigo y una enfermera. Era muy poco lo que podía ver, mis ojos se negaban a abrirse
del todo, pero estaba progresando y una línea podía v