Narrador:
‒ Alicia, ya llevo días aquí, a tu lado, contándote muchas cosas, pero tú aún no me diriges la palabra
Dijo Luka en un momento, un poco enfadado. Es que los días transcurrían, el permanecía a su lado, no se había movido de allí, lo poco que dormía, lo hacía en la cama contigua, pues había pagado para que Alicia permaneciera sola en una habitación. Él sabía que ella interactuaba con el médico y las enfermeras, pero no con él. Le habían dicho que tenía que tener paciencia, pero luego de