Sin embargo, el motivo de estos accionistas para no apoyar a Ximena era diferente al de Antonio y Leonardo.
A ellos no les importaba realmente el puesto de presidente de Biovida. Mientras pudieran ganar dinero, harían lo que fuera necesario. En los negocios, esto no era vergonzoso.
Si había dinero que ganar, ¿por qué no?
Los accionistas asintieron en acuerdo.
—Podemos aceptar estas condiciones.
Faustino sonrió ligeramente y le hizo una seña a Ximena.
—Ximena, puedes preparar los contratos.
Ximen