Mordiendo más de lo que puede masticar
—¿Mira? —llamó Sienna, más como si estuviera haciendo una pregunta.
Mira se volvió para mirarla, con el rostro también lleno de sorpresa y confusión al mismo tiempo. No sabía cómo reaccionar.
La mujer a la que una vez había llamado amiga, que no la había llamado desde que dejó San Francisco después de su divorcio con su esposo. Sienna llevaba unos jeans de mezclilla azul y una blusa blanca. Su piel brillaba, indicando que había estado disfrutando de la mej