Minutos antes de convertirse en papá
Mira levantó la vista hacia Gabriel, su rostro sin mostrar ninguna emoción.
—Tendré que atender esta llamada —le informó con calma.
—Hablaremos en otro momento. No olvides lo que te dije —le recordó.
Mira, que apenas podía recordar lo que él había dicho, asintió con la cabeza en señal de afirmación.
Tomó su teléfono y la voz de Reyna resonó al otro lado de la línea.
—Hola, Reyna —saludó con suavidad.
—¿Mmm… Mira? —preguntó Reyna.
—Sí, soy yo. ¿Qué pasa? —pre