Una prueba de ADN
Thane sintió que su corazón daba un salto de emoción y sorpresa. No podía creer que el niño realmente fuera suyo.
—¿Estás seguro? —preguntó, intentando averiguar si Gabriel solo le estaba tomando el pelo.
Gabriel lo miró con diversión.
—¿Desde cuándo empecé a bromear contigo, Thane? —preguntó.
Thane se encogió de hombros.
—No lo sé. Quizás decidiste empezar conmigo —replicó Thane.
—Espero que no le causes problemas con este nuevo descubrimiento tuyo —murmuró de forma retórica.