El Viaje
Sienna estaba bebiendo su cóctel, observando en silencio la película que se había prometido ver cuando tuviera tiempo para sí misma. Su teléfono sonó y maldijo.
—¿Quién podría estar perturbando mi paz a esta hora? —gruñó.
No reconoció al llamante. Dudó y contestó solo después del segundo timbrazo. Contuvo la respiración, esperando a que la persona al otro lado dijera algo.
—¿Hola? ¿Sienna? —llamó la voz al otro lado de la línea.
El corazón de Sienna se llenó de alegría al reconocer a l