—El señor Kenny ha estado insinuándose conmigo —respondió Amanda.
—¿Qué? ¿Qué dijiste? —preguntó Rowán, confundido.
La tensión en la habitación iba en aumento.
—Me ha estado acosando. Quería que tuviéramos una aventura, y cuando me negué, se convirtió en una amenaza.
—¿Así que lo mataste? —preguntó el detective.
—No, no lo hice —respondió Amanda.
—Solo intentaba manejar la situación discretamente —continuó Amanda, con la voz temblorosa.
—¿Qué hiciste, Amanda? —preguntó Rowán con impaciencia.
—Ro