MARION
Seguí usando mi cámara para fotografiar a Wildfire mientras dormía. Estaba tumbada boca abajo, con el cabello esparcido sobre la almohada como tinta derramada, las sábanas enredadas en su cintura. La luz de la mañana rozaba su piel, trazando las tenues marcas que contaban historias que solo nosotras entendíamos. No dolor, sino recuerdo.
Durante un largo instante, la observé respirar, lenta y tranquilamente, mientras el caos del mundo exterior se desvanecía hasta que solo quedaba ella y l