MARION
“Nos volvemos a encontrar.” Después de decir eso, y de que mi madre me preguntara con curiosidad si nos conocíamos, no le presté atención. Simplemente admiraba a la desconocida, también conocida como la misteriosa panadera detrás de este trato.
Parecía… serena. Esa fue la primera palabra que me vino a la mente cuando entró. Una blusa de seda blanca impecable, metida con cuidado en un pantalón beige a medida, le sentaba como debía, elegante pero sin ser llamativa. Le daba una autoridad di