Tenía unas ojeras aterradoras debido a la intranquilidad de la noche anterior, me había colocado base para disimularlas, pero no resultó muy efectivo, en lugar de ayudar lo que logré fue hacerme parecer una momia. Apenas llegué al internado, Emily y Lucy me abordaron.
—Vicky, ¿pudiste dormir? —me preguntaron las dos al mismo tiempo.
—No… ¡Tanto se me nota!
—No Vicky, es que nosotras tampoco pudimos pegar un ojo en toda la noche —me explicó Emily; y debía acotar que a ella no se le notaban la