—Sí, si voy a seguir hasta que lo aceptes —, sin previo aviso, los comentarios de Emily comenzaron a encenderme y al igual que un volcán exploté dejando salir la lava.
—¡Si me está empezando a gustar! ¿Eso es lo que querías oír?
Emily dejó brotar una carcajada triunfar, y aplaudiendo me felicitó.
—Bravo Victoria, ¡al fin! Pero sabes algo, ya yo lo sabía; solo que quería escucharlo de tu boca.
Después de mi improvisada confección, Emily se alejó y comenzó a urgir entre sus cosas.
—¿Qué hace