Mundo ficciónIniciar sesiónEl día siguiente había llegado, trayendo consigo una lluvia torrencial. Mis ojos captaban las gotas de agua chocando contra el vidrio de la ventana. Mi padre se encontraba recostado en el cómodo sofá leyendo el periódico, al parecer no había notado el estado en que había salido Rebeca de la habitación la noche anterior, lo más seguro es que ella no le había dicho nada de nuestra conversación.
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