—¡Cállese! Aprenda a mantener la boca cerrada cuando no se le pregunta nada —alzó la voz, verdaderamente Emily se estaba pasando de la raya —. Ustedes al parecer le ha afectado la compañía del señorito Hudson, cada día están más groseras y desafiantes, pero yo voy a bajar esas ínfulas de rebeldía; este fin de semana no saldrán a ningún sitio, se quedarán aquí confinadas ayudando a las monjas en sus quehaceres, y oirán la misa y rezarán el rosario, y eso también va con usted señorita Lucy, es un