La boda religiosa
POV Flor
La iglesia del pueblo estaba resplandeciente, decorada con tanta delicadeza que cada rincón parecía impregnado de nuestra historia, de cada uno de esos momentos que nos habían traído hasta aquí. Al entrar, sentí una paz increíble, una mezcla de emociones que me llenaba el pecho: alegría, gratitud y una serenidad profunda, como si alguien allá arriba aprobara lo que estaba a punto de hacer.
Antes de salir al pasillo principal, me detuvieron en una pequeña sala latera