Capítulo 21: Una declaración inesperada
El sol de la tarde iluminaba con suavidad la calle principal del barrio.
Gabriel salió de la farmacia con Florencia en brazos. Ella jugaba distraída con las puntas de su cabello, ajena al torbellino de emociones que él llevaba por dentro. Habían pasado seis días desde el último enfrentamiento con Rosa y, aunque la tensión seguía latente, Gabriel hacía un esfuerzo consciente por mantenerse sereno.
Yo caminaba unos metros detrás, con Dylan apoyado en mi