Capítulo: Esa mujer no me gusta
La vida en la casa había cambiado.
Desde que Florencia empezó a pasar más tiempo con nosotros, todo se volvió un poco más liviano, como si el aire se despejara después de meses de tormenta. Había risas más seguido, juguetes por todas partes, migas de galletitas en lugares imposibles… y esa sensación nueva, tibia, de que lo cotidiano podía volver a ser esperanza.
El abogado había conseguido algo importante: que se reabriera la investigación del caso de la tenenc