Naomi permaneció en silencio mientras contemplaba el paisaje. Durante un rato, ninguno de los dos habló. A veces, el silencio es la mejor manera de iniciar una conversación importante.
—Los amaneceres siempre me recuerdan al señor Gavin —dijo Cale en voz baja.
Naomi se volvió para mirarlo. Al igual que ella, Cale contemplaba desde lo alto la belleza de aquel amanecer, obra de Dios.
—El señor Gavin nos llevaba a lugares así en Portclair. Quizá no lo recuerdes muy bien.
—¿En serio? —Naomi parpadeó