Naomi estuvo a punto de reírse.
¿Incómoda?
Esa palabra resultaba demasiado suave para describir lo que en realidad había ocurrido. Demasiado simple para explicar cómo aquel hombre la había asustado hasta el punto de no dejarla pensar con claridad. Pero Naomi prefirió guardar silencio. No quería darle a Falcon la reacción que buscaba.
Porque cuanto más lo observaba, más evidente se volvía otra cosa. Falcon no se disculpaba solo por ella. Estaba montando un espectáculo.
Pronunciaba cada palabra co