Silas sonrió.
—Esa es una buena pregunta.
—Entonces, respóndala.
—Tal vez porque alguien la protege —dijo Silas con naturalidad—. Alguien que no quiere que el mundo sepa que sigue viva.
Falcon pensó en un nombre. Cale Miller.
—Cale la tiene —dijo Falcon—. Su verdadero nombre es… Alec Devereux, ¿no?
Silas no pareció sorprenderse.
—Ya me lo imaginaba.
Falcon entrecerró los ojos.
—¿Por qué?
—Porque solo alguien como él tendría la audacia —respondió Silas con ligereza—, o la insensatez, de seguir es