Lydia, que estaba detrás de Cale, reaccionó. Sin decir nada, pasó un brazo por los hombros de Naomi y la guio con delicadeza hacia el interior de la casa, lejos del centro de la tormenta.
Naomi solo alcanzó a mirar a Chris con culpa antes de que la puerta principal se cerrara tras ellas.
Ahora solo quedaban Cale y Chris en el pasillo frente a la sala de estar, que entonces pareció demasiado estrecho y silencioso.
Chris tuvo que enfrentar a su hermano a solas. Jamás había visto a Cale expresar su