—Llegó antes de lo que esperaba —dijo con sequedad.
Falcon se sentó frente a él sin esperar a que lo invitaran.
—No me gusta perder el tiempo.
Una leve sonrisa asomó a los labios de Silas.
—Y a mí no me gusta que me busquen sin una razón clara.
Falcon no hizo caso del comentario. Sacó una tableta del interior de su chaqueta y la puso sobre la mesa. La pantalla se encendió y mostró una fotografía nítida.
Naomi. Silas no miró la fotografía de inmediato. Primero dio un sorbo pausado a su té, como s