—Cuando esté dentro —continuó Oscar, en voz más baja—, el Grupo Callister quedará paralizado. La directiva se desesperará por salvarse, incluido Bret, el mismo que me dio mis órdenes en persona. Los inversionistas, nacionales y extranjeros, empezarán a retirarse. Creo que eso comenzó hace unos días. Y los medios serán cada vez más agresivos al informar sobre Daven Callister.
Oscar hizo una breve pausa antes de proseguir. Alzó la mirada hacia Daven, sin el menor asomo de sonrisa.
—Y mientras esté