Se inclinó, tomó la mano de Eli sin preguntar y le giró la muñeca.
—Es precioso. Eso significa que están empezando a aceptarte.
—La abuela no dijo eso —respondió Eli con cautela—. Solo dijo que era un regalo por haberla ayudado en la tumba de papá.
—No iba a decirlo de forma tan clara, Eli. ¿Por qué eres tan ingenua? —la interrumpió Selena—. Los hechos importan más que las palabras.
Eli retiró la mano con suavidad.
—Tal vez.
—Recibiste un regalo por lo que hiciste —insistió Selena—. Para ellos e