—Entonces eliges creerle a Althea —insistió Selena.
—Elijo escuchar a la persona que no empeora la situación —respondió Nathan sin dudar.
Selena puso cara de ofendida.
—¿Así que ahora yo soy la causa del caos?
—Tu actitud —dijo Nathan con calma, aunque cortante— es lo que está volviendo todo incómodo y tenso.
Selena suspiró y se cruzó de brazos. El silencio cayó sobre ellos y dejó solo el tictac del reloj de pared, de pronto demasiado fuerte.
Momentos después, la puerta de la sala de exploración