Aethelis amaneció con una mañana sombría; al menos para Althea.
Con el estado de Lydia aún tan incierto, había decidido quedarse al lado de su amiga los próximos días. Estaba muy agradecida con Chase por cuidar de Josh con gusto, y también con Chris y Cale. Les debía un agradecimiento personal a esos dos. Sin su ayuda, no sabía qué habría hecho.
—No dejes que esto te consuma, Althea —dijo Chase, apretándole los dedos—. Todos queremos lo mejor para Lydia.
Althea exhaló despacio.
—Sabes, estoy ate