—Yo diría que tu mamá es peor que tu papá. Me pregunta casi todos los días: “¿Cuándo van a fijar la fecha? Hay mucho que preparar, no nos vayan a dejar corriendo a último momento”. —Hasta imitó el tono de su madre, la forma en que lo decía por teléfono, y Althea no pudo evitar sonreír.
El punto álgido había sido la noche anterior, durante la cena familiar. Riana no perdió ni un segundo antes de lanzar esa pregunta a la mesa, cuando toda la familia estaba reunida.
—Parece que no pueden esperar a