Sin embargo, se detuvo al escuchar el nombre de Natalie.
—Menos mal que Natalie todavía está dispuesta a defenderla.
—Sí. Dicen que Natalie hasta les aclaró a algunas personas que Eli no es como dicen.
Eli giró la cabeza un instante y al final se fue, procurando que no la notaran.
Al llegar a su habitación, cerró la puerta y se apoyó en ella. La conversación de hacía un rato volvió a resonarle en la cabeza.
Otra vez Natalie.
Eli fue hasta el escritorio y se sentó despacio. Sus pensamientos regre