Eli se sintió impotente; no sabía qué decir. Por un instante, intuyó algo extraño detrás de esas palabras dulces, pero la inquietud se adueñó de su mente.
Sentía que había hecho algo malo al sospechar de alguien que, por voluntad propia, había salido a defenderla delante de tanta gente.
—Muchas gracias. Estuviste a mi lado cuando todos los demás me juzgaban —dijo Eli con voz tensa, intentando descartar las dudas que empezaban a arraigarse en su mente.
Natalie asintió despacio, con un gesto de co