Eli se acercó a ellos y miró a Derek con desconcierto. ¿No le había dicho su novio que tenía que entrenar para una competencia que se celebraría dentro de dos meses?
—¿Estás aquí?
Natalie asintió.
—De hecho, Derek llegó primero.
Derek sonrió.
—Estaba cerca.
Natalie intervino.
—Siempre es así.
Eli la miró confundida.
—¿Así cómo?
—Siempre se da cuenta cuando estoy mal. —Natalie se volteó hacia Derek—. Sabe que algo anda mal incluso antes de que lo contacte.
Derek se rio.
—No exageres.
—No, en seri