En un lugar, no muy lejos de la ciudad.
-SON UNOS INÚTILES. Grita colérico.
-Lo siento, señor, pero lo hemos buscado por todas partes y es como una sombra.
Él se pone de pies, muy enojado, toma su arma y le dispara en la cabeza.
-No quiero inútiles en mi organización.
Los demás tiemblan de miedo.
-Unos de mis aliados tendrán una fiesta esta noche... Y es muy probable que mi dulce hermanito se encuentre en ese lugar, lo quiero vivo, no me importa las condiciones, y si fallan, considérense muerto