Harriett dejó a los gemelos en el jardín de infancia antes de conducir al trabajo. Durante toda la jornada laboral, se encontró incapaz de concentrarse, ya que sus pensamientos seguían desviándose hacia cierto exmarido suyo y su nueva prometida.
—¿Señorita Edwards? —Collin llamó suavemente a la puerta por enésima vez hasta que finalmente logró captar su atención.
—Collin. ¿Qué ocurre? —se aclaró la garganta y reajustó su postura, preguntándose si llevaba mucho tiempo allí. Odiaba lo distraída q