—Adrian. Pensé que estabas fuera del país. —Harriett sonrió con incomodidad. Podía sentir la tensión entre los hermanos y una parte de ella sabía que era la causa.
—Regresé hace una hora. Extrañaba a mi familia. —Adrian respondió con una sonrisa ladeada, desviando la mirada hacia Damien, que lo observaba como si quisiera abalanzarse sobre él.
—Por fin conozco a mi tocayo. ¿Debería llamarte Adrian Junior? Ya te pareces mucho a mí. —Adrian dijo, acercándose a Harriett. Extendió las manos hacia el