Hela y Seren luchaban la una con la otra, practicando el honorable arte de la lucha. La mujer echó un humo negro sobre ella, pero esta lo detuvo, creando un campo de fuerza de fuego que la protegía.
Aprendes deprisa – admitió su hermana, cediéndole una copa de vino que cavaba de hacer aparecer de la nada. Esta lo bebió de un trago, haciendo luego desaparecer la copa en llamas.