43. La unión hace la fuerza
Samir:
Colgué la llamada de Lina, la mujer que quería para mí, pero, definitivamente en el corazón no se manda y esta no fue la excepción, no podía irrumpir en un corazón que ya tenia dueño, porque el corazón y el amor de Catalina Granados, era de Cayetano Rodríguez, ese madrileño que se la había ganado limpiamente, aunque aún no entendía como una mujer como ella pudo hacerle caso a un hombre tan, pero tan tonto.
Hace unos meses atrás, para cuando estos dos se casaron, Constanza DiVaio, me hab