30. Han pasado dos semanas
Tano:
Soy del aire, no soy de nadie. Me case en el mismo instante en el que presente en sociedad a mi hija, Pilar lucia hermosa, un vestido blanco sobrio, mi hija como un copo de nieve, pero, mi felicidad no era la que deseaba, porque definitivamente con la mujer que me case, no era Catalina, mi colombiana de ojos saltones.
No se había presentado a ninguna de las dos festividades y era entendible, en parte.
Mi padre estaba un poco confundido, pero sabía que entre Raquel y Marina lo pondrían al