24. Esto no me puede estar pasando
Tano:
Me despedí de mi hija y sin decirle nada a Raquel, porque obviamente había escuchado, me fui a divagar la mente, a caminar y esperar a que las cosas se calmaran, obviamente Catalina estaba por matarme de la ansiedad. Esa colombiana me estaba volviendo loco y dependiente a ella. Yo sabía que tenía un problema con el amor y enamorarme de verdad de quien lo mereciera, pero ella se había convertido en mi marca personal de heroína. Era mi droga, esa dependencia total y no podía dejarme vencer