23. Aferrarme a tu recuerdo cuando no estés
Catalina:
Tenía tantos silencios, tanta agonía porque sabía que debía renunciar a lo que fuera que tuviera con ese madrileño hermoso, yo quisiera quedarme abrazándolo, sentir el calor de su pecho, pero no me corresponde, ahora debo cumplir mi promesa, por el bien de bodoque, y que Pilar tenga lo que ha soñado; una bella familia.
Desperté con una sonrisa, sabía que era la entrada a mi infierno, al silencio que debía guardar y prepararme, porque estaba tratando de entregar lo mejor de mí, mi cor