21. Causa y efecto
Tano:
Salimos del hotel cinco estrellas, de la mano como dos enamorados y tomamos un taxi rumbo a casa, ya eran las nueve de la mañana, no quise llamar a casa porque sabía lo que me esperaba… una de las mujeres de mi vida estaría molesta conmigo y, con justa razón.
Catalina iba nerviosa, hablando de cosas sin sentido, mientras que trataba como de no hacerme daño, diciéndome que después de esta noche que habíamos pasado, no había nada después.
—¿Estas tratando de alejarme?—fije molesto.
Ella evi