Aquel día de diciembre, Sofía caminaba por el boulevard haciendo sus compras navideñas.
La nochebuena y la venida de Los Reyes estaban muy cerca y tenía que conseguir los regalos para su familia. Miraba algunas vitrinas sin mucho interés, con las manos metidas en los bolsillos de su chaqueta, protegiéndolas del frío mientras sus pensamientos divagaban. Cuando levantó la mirada de aquel reloj que le pareció un buen regalo para su hermano Roberto, por un momento pensó que su mente le jugaba una m