CAPÍTULO 32

Toqué la puerta y esperé a que respondiera. Estaba un poco estresado y cada vez me sentía peor al tener que esconderle esto a Zeynep.

Se lo diría pronto.

—¿Camila? —pregunté, tocando de nuevo, pero no recibía respuesta por parte de ella—. Camila voy a entrar.

Abrí la puerta, pero no había nadie en la cama, lo que me empezó a preocupar. Según la enfermera tenía que estar aquí acostada.

¿A dónde podría…

Caminé hasta el baño y abrí la puerta sin tocar.

—C-Camila, ¿estás bien? —pregunté atónito,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP