CAPÍTULO 36
Me había despertado más temprano de lo normal para tener la oportunidad de encontrarme con Aysel, quien apropósito llegaba muy tarde y se levantaba mas temprano de lo normal para evitarme. Al principió agradecí que lo estuviera haciendo, no sabía que decir, no tenía el coraje para verla a la cara y saber que posiblemente estuviera sufriendo por mi culpa.
Me detuve un momento cuando la vi en la cocina, terminando de desayunar para huir.
—Aysel —dije, haciéndola tensar de inmediato—.