Anastasia
Terminé de arreglar lo poco que tenía y era prestado de mi hermana Khloe. Yo no había podido salir de estas tierras a comprar ropa. Pero sí lo haré apenas llegue a San Antonio. Toqué la puerta del Demonio rubio. No abrió. —Debía salir temprano.
Ingresé; parece estar en el baño. Sonreí de imaginármelo desnudo de nuevo. Aquella noche estaba tomada, pero sí recuerdo lo bueno que fue en la cama, era insaciable o tal vez fue la droga, pero esas cuatro faenas fueron inmemorables… Vamos a po