Dos años atrás
Dayana
El corazón se aceleró, iba a dar un paso, pero Dante me tomó de la mano para ponerme detrás de él.
—Ella no. —Su padre caminó hacia nosotros, apreté más la mano de nuestro líder.
—¿Ahora tú me desobedecerás?
—No, señor, solo es justicia, fui nombrado su líder y como tal ella obedeció una orden directa. No falté a la regla de mantenerme al lado de mi compañera. Decidí dejarla por si el equipo pudiera necesitarla, además ella debía de llevar su maleta y eso nos retrasaría. L