Dos años atrás
Dayana
Mi padre me abrazó, se había quitado la máscara para darme besos en la frente. Sentí cómo su cuerpo aún temblaba. Desde nuestro castigo no había tenido una muestra de afecto, salvo la noche cuando se iba a quedar a vigilar mientras estaba en la intemperie y se retiró una vez que vio al grupo auxiliándome.
—Señor. —No fui capaz de llamarlo papá, no quería un castigo por ahora—. Preguntaron varias veces por los hijos de Arnold. ¿Qué pasa?
—El pasado vuelve hija, espero con e