Luego de entrar en la oficina de Anastasia, Dominic caminó con despacio para que la comida de su bandeja no fuera a terminar regada en el suelo, y entonces, él se acercó hasta el escritorio de Anastasia, dejó la bandeja puesta sobre el escritorio, y él se sentó en la silla de frente del lugar donde se sentaba Anastasia.
Anastasia cerró la puerta de su oficina, y se acercó hasta su lugar, se sentó, y Dominic le entregó en sus manos, el vaso de su frappuccino.
— ¿Cómo ha estado tu día? — pregun